Los tres escalones: preventivo, básico y mayor
Casi todos los planes reparten los tratamientos en tres grupos y pagan un porcentaje distinto en cada uno. Esa estructura explica por qué una limpieza sale gratis y una corona no.
- Preventivo. Limpiezas, chequeos y radiografías de rutina. Es lo que la mayoría cubre al completo desde el primer día, porque a la aseguradora le conviene que vayas.
- Básico. Empastes, extracciones sencillas, tratamiento de encías. Aquí ya pones una parte tú, y suele haber una espera corta.
- Mayor. Coronas, conductos, puentes, prótesis, implantes. El escalón que menos se cubre y el que más espera tiene.
Cómo leer un plan en treinta segundos
Busca tres números seguidos, del estilo 100 / 80 / 50. Son lo que cubre el plan en preventivo, básico y mayor. Si el tercero es bajo y encima hay espera larga, ese plan no está pensado para un tratamiento grande que ya sabes que necesitas.
Los tiempos de espera deciden si el plan te sirve
Una espera es el tiempo que tiene que pasar desde que empieza tu plan hasta que puedes usar cierto beneficio. No es letra pequeña con mala intención: es lo que evita que alguien contrate el lunes y se ponga una corona el martes.
Funciona por escalones. La limpieza suele estar disponible enseguida. Lo básico, tras unos meses. Lo mayor tiene la espera más larga, que en muchos planes va de seis a doce meses.
Dilo desde el principio
Si ya tienes un tratamiento pendiente, contármelo no juega en tu contra: es lo que me permite descartar los planes que no te van a servir y buscar los que tienen esperas cortas o ninguna.
PPO, DHMO y planes de descuento no son lo mismo
Tres cosas muy distintas se venden con el mismo lenguaje, y la tercera es la que más confusión genera en las familias que atiendo.
- PPO. Red amplia y puedes ir a cualquier dentista, aunque pagas menos si está dentro. Suele tener deducible, coaseguro y tope anual.
- DHMO. Eliges un dentista principal dentro de una red concreta y pagas tarifas fijas por cada tratamiento, sin deducible y muchas veces sin tope. Más barato, bastante menos flexible.
- Plan de descuento. No es un seguro. Pagas una cuota para acceder a una lista de precios rebajados y luego pagas el tratamiento entero a ese precio. Nadie cubre un porcentaje por ti.
Un plan de descuento puede tener sentido en casos concretos, pero conviene saber qué se está comprando. Si alguien te lo presenta como si fuera un seguro dental, esa sola señal ya te dice bastante de con quién estás hablando.
El tope anual, el deducible y la visión
Tres detalles que casi nadie mira al comparar y que deciden lo que pagas de verdad en un año con tratamiento.
- Tope anual. Lo máximo que el plan paga en un año. Es lo contrario del tope de un seguro médico: aquí, cuando se agota, empiezas a pagar tú todo.
- Deducible. Lo que pones antes de que el plan empiece a cubrir. Normalmente no se aplica al preventivo, que sigue saliendo gratis desde el día uno.
- Visión. Cuando viene incluida, suele cubrir un examen anual y una ayuda para lentes o armazones. Es un beneficio aparte, con sus propios límites.
La pregunta que lo ordena todo
Antes de mirar precios, decide si lo que buscas es mantenimiento, es decir limpiezas y chequeos para no llegar nunca a un problema, o si ya tienes un tratamiento concreto por delante. Son dos búsquedas distintas y llevan a planes distintos.